Con la entrega de Ipads, la tableta de la marca Mac, los diputados federales del PRI seguramente serán más “funcionales”. Realmente debemos tener diputados más conectados a internet y menos involucrados con los ciudadanos, ¿el internet realmente ayuda a los diputados? Trataré de reflexionar sobre estos puntos el día de hoy.
En teoría, la tecnología actual – internet, redes sociales – acerca más a la personas, pues reduce a los intermediarios de comunicación. Para hablar con un diputado es necesario pasar por su secretaria, luego su secretario particular, y después su agenda. Hoy en día, lo deberíamos poder hacer solamente con un correo electrónico o un chat. Hay quienes afirman, que la era de la e-democracia ha llegado, donde los ciudadanos tengamos un contacto directo con los gobernantes. El problema es que la educación y la cultura no lo permiten: ¿cuantos diputados tienen un sitio web? Política Digital, publicó un estudio de Vanessa Berlanga a inicios de este año, donde analizó ¿Cuantos senadores tenían presencia en Internet? Los resultados dejaron mucho que desear, y aunque no nos acercan a lo que pasa con los diputados, pues seguramente la tendencia puede resultar similar o peor.
¿Cuantos de ellos usan su correo electrónico para comunicarse con sus ciudadanos? ¿Cuantos usan twitter, facebook, etc? Bueno, más sencillo aún ¿Cuantos de ellos la saben utilizar?, estas preguntas nos plantea si en efecto el coordinador de la bancada priísta es un innovador o un populista, que busca salir a los medios con un “regalo” a sus huestes usando dinero público.
Es evidente que ni siquiera la red inalambrica del Congreso de la Unión les pudo dar abasto, lo que refleja el tremendo atraso que vive el país en materia de políticas tecnológicas, y sobre todo de ancho de banda. Aunque no se quiera el “regalo” evidenció un problema nacional, y puso a pensar tanto a los medios como los legisladores de que el centro del debate no es regalar o prestar computadoras, sino ofrecerles el acceso a internet.
Otro aspecto interesante, es que tal vez los diputados ahora sí se comiencen a meter en la tecnología. No cabe duda que la facilidad de uso del dispositivo y lo adictivo que resulta poder usar muchas de las funciones de una computadora en una simple pantalla resulta atractivo, aún para los más analfabetas digitales. En este sentido, el regalo podría funcionar para que los legisladores prestaran mayor atención a las urgentes iniciativas en materia de protección de datos, de impulso a la Sociedad del Conocimiento, regulaciones para impulsar las compras por internet y si nos vamos más lejos, para impulsar las ciudades digitales y el ancho de banda en nuestro país.
Cuando la mayoría de los indices y mediciones internacionales – OCDE, ONU, etc – nos ubican en los últimos lugares, es claro que el uso de estas maquinitas, pudiera - y sólo es una hipótesis – despertar el interés por algo más allá que jugar con el solitario o no saber para que son las redes sociales.
Aunque más allá de cambiarles el paradigma de trabajo y tener diputados 2.0, comprometidos con la e-democracia estamos muy muy lejos. ¿No cree usted?