Gobierno: Compras en línea
Hace poco tiempo unos amigos llamaron mi atención sobre el proceso de compras del gobierno en línea. Las llamadas licitaciones públicas para poder comprar bienes o servicios por parte de los distintos niveles de gobierno se ha convertido en un monstruo de la ineficiencia y del dispendio.
En nuestra conversación hacíamos un rápido cálculo de cuánto se gastaba el gobierno federal en cada licitación pública, nos fuimos de espaldas al saber que por cada licitación el gasto sería de alrededor de un millón de pesos o más, incluyendo las horas hombre invertidas, así como el engorroso trámite de las juntasde aclaraciones, firma de convenio y demás trámites legales.
En términos monetarios este gasto es enorme, al consultar la página web de licitaciones electrónicas del gobierno federal (Compranet) y hacer un recuento de licitaciones de nueve meses del 2008, encontré que eran más de mil licitaciones, lo que nos lleva a mil millones de pesos como un cálculo estimado de lo que se gasta en convocar a los compradores, ya no digamos en el gasto autorizado para comprar los insumos del gobierno.
Aunque estos cálculos son estimados y requieren un estudio más serio, las cifras que nos arrojan son alarmantes. Sobre todo en tiempos de crisis donde el ahorro y la austeridad son elementos determinantes para sobrevivir. En este sentido, me parece que la mejor apuesta del gobierno – en todos los órdenes – es utilizar Internet como una plataforma segura que agilice este proceso tanto en tiempo como en dinero.
Ya saltaron los ciberlectores que me dijeron que para eso tenemos Compranet, el problema es que este es un sitio de carácter informativo no transaccional. Ahí se “suben” las licitaciones, los fallos y las bases, en muchos casos este proceso se encuentra amañado dado que se “suben” fuera de tiempo o bien los archivos tienen problemas en su diseño. La interfase de este portal es completamente disfuncional para cualquier cosa más allá de realizar de una simple consulta.
Mi propuesta es que se haga un Marketplace, lo que en comercio electrónico significa un mercado en línea, donde se registren – por única vez – todos los posibles proveedores del gobierno, dando de alta sus datos – que se mantienen confidenciales – comprobando su calidad moral, sus documentos de hacienda etc, y al mismo tiempo que se registren los compradores. Todas las dependencias gubernamentales de todos los niveles, y que a través de una interfase hagan sus requerimentos.
Posteriormente con un sistema de subastas – transparente por que es en línea – tanto proveedores como compradores pueden encontrar un precio justo, rápido y sin tanto trámite. Diría que la junta de aclaraciones puede ser en un chat, en video – para que quede grabado – como las bases, fallos e incluso la firma del contrato podría ser electrónica para reducir los costos y agilzar el proceso.
Un ejemplo de esto es el portal ChileCompras, que aunque no tiene todos los elementos aquí descritos – en especial los últimos mencionados – sí cuenta con un mercado en línea que es aprovechado por todos los niveles de gobierno. En México tenemos la experiencia y la capacidad para diseñar un portal de este tipo, estoy seguro que costará mucho menos que una licitación,
Febrero 5, 2009 12:43 pm | Administracion Pública, Gobierno Electrónico | 1 comentario
